Este miércoles se celebró una nueva edición de unos Diálogos EFE Salud que, en esta ocasión, con motivo del Día Mundial del Ictus que se celebra este 29 de octubre, versó sobre esta enfermedad aún poco conocida para una gran parte de nuestra sociedad. Organizado por la Agencia EFE con la Fundación Freno al Ictus y la Sociedad Española de Neurología (SEN), a través de su grupo de enfermedades cerebrovasculares,  esta monotemática versión de los Diálogos EFE Salud contó con la participación de Graziella Almendral, presidenta de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS); la Dra. María Alonso de Leciñana, coordinadora del GEECV-SEN; Julio Agredano, presidente de la Fundación Freno al Ictus; Yolanda Torosio, actriz y bailarina afectada de ictus, y, en representación de la Fundación que lleva su nombre y con el aval de su experiencia con la enfermedad, el exciclista Alberto Contador.

“Esta enfermedad cambió mi visión de la vida”, explicaba un Alberto Contador que también recordó cómo fue su experiencia con la enfermedad: “Sufrí un Ictus en primera persona y lo sufrí siendo ciclista profesional, durante una Vuelta a Asturias. Llevaba arrastrando unos dolores de cabeza tremendos varias semanas, pero mis ganas de preparar el Tour de Francia, mi obsesión por entrenarme bien, me hacían dejar de lado esos dolores. No les daba importancia. El principal problema, mi principal problema, es que no tenía ningún tipo de información sobre esta enfermedad. Yo tuve suerte, se pudo solucionar y seguir con mi vida de una forma más o menos normal. Pero no todos los casos son así. Ésta es una enfermedad que condiciona mucho y sobre la que se tiene muy poco conocimiento aún”.

“Una gran parte de la sociedad realmente no es consciente del impacto que tiene el ictus. Muchos piensan que es algo que sólo les pasa a personas mayores. Y mira, mi caso fue con 21 años, una persona saludable, deportista, que cuidaba su alimentación, con buenos hábitos en su día a día… También es un problema el sólo quedarse en los números. Hablas del Ictus, de la mortalidad que acarrea… Parece que si no habido un fallecimiento realmente no ha pasado nada. Desde luego que no es así. Lo cierto es que detrás de cada caso hay mucha más historia. El impacto que hay detrás de cada caso es tremendo y en nuestro entorno seguro que todos conocemos casos. Una persona joven, menor de 40 años, con cuatro hijos de los que el mayor tiene 12 años, las obligaciones familiares propias, el trabajo… Y de un día para otro ese hijo mayor es el que te tiene que vestir, ayudar a los hermanos pequeños. Situaciones que te hacen ver más aún la gravedad de esta enfermedad”, explicaba.

Durante otra de sus intervenciones Alberto Contador mostró cierto optimismo con los cambios sociales que está percibiendo en cuanto a un mayor cuidado de la salud a través de la actividad física: “La sociedad cada vez es más consciente de que tiene que tener un estilo de vida mucho más saludable, que tiene que practicar deporte, que tiene que cuidar más su alimentación o adquirir unos hábitos más saludables en cuanto al consumo de alcohol o tabaco. Hoy en día más gente que nunca practica deporte regularmente. Para mí es uno de los mejores tratamientos para prevenir el Ictus. Yo soy un poco más optimista, aunque también es evidente que queda mucho por hacer”. Los cambios, desde su óptima, también están calando a nivel empresarial y puso el ejemplo de Kometa, uno de los patrocinadores de sus estructuras deportivas: «Han reducido en un gran porcentaje el empleo de sal en el proceso de fabricación de sus productos».

Finalmente, Contador también quiso poner de relieve la importancia, ya puesta en valor en los últimos meses por los colectivos médicos en el marco de la emergencia sanitaria, de acudir a un centro hospitalario ante la más mínima señal de un Ictus: “Ves las noticias cada día, con toda esta situación que se está viviendo con el COVID-19, y es algo que está pasando factura a la hora de ir a los hospitales. ‘Voy a esperar’ o ‘ya iré más adelante’… Existe cierto miedo a ir a los hospitales. Y no. Desde aquí quiero animar a todos a que, ante el más mínimo síntoma de estar sufriendo un ictus, hay que volar y acudir al hospital; cada segundo es importante y da igual que estemos en plena pandemia. Ahora las cosas también están mucho mejor organizadas”.

Julio Agredano, presidente de la Fundación Freno al Ictus junto a la que la Fundación Alberto Contador ha puesto en marcha la iniciativa Pedalea contra el Ictus, sintetizaba muy bien en tres puntos el principal mensaje que hay que apuntalar en la conciencia de la sociedad: “Primero, esta enfermedad tiene que ser mucho más conocida por todo el mundo. Segundo, es importante tener claro que es una enfermedad tiempo-dependiente, por lo que hay que saber ver los síntomas, ya que cada segundo cuenta. Y, en tercer lugar, es una enfermedad tras la que a los afectados les cuesta muchísimo poder reincorporarse a la que ha sido su vida normal”.