El colegio Sagrada Familia de Urgel, centro concertado situado en el barrio madrileño de Vallecas, dio inicio este martes, y por segundo curso consecutivo, al proyecto educativo vinculado al mundo de la bicicleta que desarrolla con la colaboración de la Fundación Alberto Contador para sus estudiantes de segundo de la ESO.

Paco Romero, responsable de Marketing y de Relaciones con los Medios, Félix García Casas, mánager de los equipos de la Fundación, Mario Sánchez, técnico de Responsabilidad Social en la AMP, y César Correa y Gonzalo Gómez, miembros de la AMP, acudieron al centro educativo para presentarle en primera persona a los alumnos tanto las actividades de la Fundación, con los proyectos En Bici y Bicis para la Vida by SKODA al frente, como el papel fundamental de la AMP en el segundo.

A través de En Bici, en el marco del contenido didáctico relacionado con la asignatura de Tecnología, los estudiantes recibirán tanto formación sobre el funcionamiento de la bicicleta, su idoneidad como medio de transporte o su variada tipología como nociones de mecánica y una sesión práctica. Las primeras tendrán lugar en el aula, mientras que las segundas se desarrollarán en instalaciones de la Fundación y en la localidad de Pinto durante los días 26, 27 y 28 de noviembre.

De manera paralela, el colegio Sagrada Familia de Urgel impulsa una campaña de captación de bicicletas que, tras ser puestas a punto por los estudiantes, serán donadas al proyecto Bicis para la Vida by ŠKODA en la recta final del curso escolar 2019/20. La presencia de la AMP esta presentación, en la que también contó con su espacio para explicar su labor, permitió ahondar en la gran importancia de su colaboración en el desarrollo del proyecto y, al mismo tiempo, el desarrollo personal de sus participantes.

Durante esta primera jornada de presentación además los alumnos visionaron el documental sobre el último viaje del proyecto Bicis para la Vida by ŠKODA al Alto Atlas marroquí. La crónica audiovisual elaborada por el alicantino Atila Madrona generó una gran atención entre tan joven concurrencia, inspirando diversas cuestiones en un turno de preguntas abierto con posterioridad.

“Este año hemos querido hacer un poco más de hincapié si cabe en lo mucho que tenemos que valorar todo lo que tenemos en nuestro día a día. Cosas tan inmediatas como el agua caliente, la luz de nuestra habitación, el frigorífico lleno… Son imposibles en muchas de las aldeas que visitamos. Aquí tenemos una bicicleta desde bien niños y no pocos de los chicos que reciben una en Marruecos la ven físicamente por primera vez. Ha sido muy satisfactorio ver cómo los jóvenes se interesaban en el proyecto. Y muy ilusionante, porque ellos serán los protagonistas del mañana”, concluye Romero.