Bicis para la Vida by ŠKODA es un proyecto que más allá de las dos ruedas. Es una iniciativa integradora que busca y promueve la generación de dinámicas de ayuda y cooperación. Ante un viaje, por ejemplo, sus desplazamientos están a disposición de otras instituciones que quieran sumarse a una acción de ayuda concreta, tal y como ha pasado en algunas experiencias en Marruecos. A la inversa, también sus entregas de bicis pueden adherirse a campañas más amplias, como se ha hecho en varias ocasiones con ONG. La unión hace la fuerza.

Uno de los aspectos más satisfactorios del proyecto es la estrecha colaboración con la AMP Somos Diferencia, una asociación que trabaja con personas con diversidad funcional y sus familias. Semanalmente algunos de sus miembros acuden a las instalaciones de Bicis para la Vida by ŠKODA para colaborar durante un par de horas por la mañana en la revisión y en la puesta a punto de las bicicletas que generosamente son donadas en los puntos de recogida de Seur. Una actividad dentro de su calendario de actividades, pero no una actividad más.

César es uno de los fijos y rara es la semana en la que no acompaña a Ángel López, responsable de Logística del proyecto. “Estar aquí me gusta mucho. Aprendo de bicicletas, me lo paso genial con los compañeros de la burbuja de la asociación, pasamos un buen rato y al mismo tiempo podemos ayudar a colectivos que a lo mejor no tienen los recursos para tener una bicicleta. Me gusta. Me siento bien. Me gusta ayudar a que las bicis puedan tener este segundo uso. Y con Ángel lo pasamos genial y nos ayuda mucho”, señala.

En la última experiencia contaron con la visita de Alberto Contador, siempre al tanto del día a día de las actividades de su Fundación y que tiene una relación muy especial con la AMP. “Alberto es un chico muy simpático, muy agradable. Y sabe muchísimo de bicicletas. Por eso cuando viene a ver qué tal estamos y charlamos me gusta más estar aquí. Es un plus de confianza”, concluye.